RESPALDO DEL TRIBUNAL SUPREMO A LOS ECOLOGISTAS FRENTE A LA APUESTA POR EL DRAGADO DEL GUADALQUIVIR

Desde EQUO Sevilla celebramos la declaración del Tribunal Supremo como un paso en la protección del medio ambiente al andaluz. El río Guadalquivir y su entorno es un bien común de toda la ciudadanía y el beneficio colectivo debe estar por encima de la especulación.

El tema del dragado del Guadalquivir vuelve a la mesa de debate con insistencia. Esta vez parece que el asunto quedará zanjado por medio de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, que ha declarado la nulidad del dragado en la zona del puerto de Sevilla, ante el recurso que presentó WWF contra la decisión que se había tomado en virtud del Plan Hidrológico del Guadalquivir.

Con esta medida, el dragado, que pretendía incrementar en 8 metros la profundidad del río en la desembocadura y en 7,60 metros en el canal fluvial, queda anulado. Es evidente que la decisión del Supremo se ha visto influenciada por la falta de justificación de ese plan sobre modificaciones de las masas de agua, y porque la repercusión en Doñana es clara.

Aún estamos a la esperaStop_dragado del texto, que se conocerá en los próximos días, en los que se harán públicos los informes técnicos, entre los que no podemos pasar por alto el de la comisión científica que considera perjudicial para el enclave de Doñana esta intervención, al ser incompatible con la conservación del parque.

Sabemos que el estado del río, de su cuenca y de sus aguas empeora a medida que descendemos en su curso, pues la presión de la agricultura y del puerto fluvial es mayor, de ahí que una alteración en este punto pueda resultar catastrófica ante la ya deplorable situación de determinadas áreas. Afortunadamente, el recurso de WWF ha tenido su efecto, al menos momentáneamente, para detener esta iniciativa poco solidaria y sobre todo especulativa.

Nuestro río se ha visto siempre afectado por la navegación, que los ecologistas no pretendemos suprimir, sino adaptar a las condiciones naturales que ofrece el cauce, para que este no sufra modificaciones forzadas, ni tampoco padezca mareas a causa de la circulación. Un turismo fluvial equilibrado y que facilite la comunicación de los enclaves de la ribera es posible, solo necesita una planificación y un interés en desarrollarlo, pero desgraciadamente este planteamiento se aleja de la especulación y de las ideas que barajaba la gestora del puerto fluvial. Como Esteban de Manuel, miembro de EQUO y coportavoz de Ganemos Sevilla, afirma en su blog [https://estebandemanueljerez.wordpress.com], “Podemos usar el magnífico bien natural que es el Guadalquivir como elemento clave para garantizar nuestra alimentación y generar empleo en la agricultura y la pesca. Y podemos aprender de los países que han desarrollado una industria de turismo fluvial, con barcos adaptados a los ríos y no pretendiendo adaptar los ríos a los megabarcos. El estuario del Guadalquivir tiene un potencial por desarrollar enorme que tendría un impacto en el empleo y en la mejora de la calidad de vida de todos sus habitantes y nuestros visitantes.”

Desde EQUO def20120823-dragadoendemos el carácter comunitario de nuestro río, y la necesidad de redescubrirlo y valorarlo como este merece. Se trata de una fuente de riqueza que se ha de utilizar de otro modo, desde el respeto por los ciudadanos de sus riberas, del entorno que lo baña y de las necesidades que cubre de manera natural: comunicación, regulación del medio o abastecimiento de agua. Por ello nos oponemos a un dragado que solo beneficiaría a quienes lo promueven y que tendría consecuencias desastrosas para todos los demás ciudadanos.