Equo Sevilla exige a la Junta de Andalucía que desautorice el fracking en nuestra provincia

Equo Sevilla reclama a la Junta de Andalucía que paralice las prospecciones de gas no convencional a través del fracking, dados los riesgos que conlleva para la salud de las personas y el medio ambiente.

Igualmente exige a la Junta de Andalucía que desautorice los proyectos que se le han otorgado a la empresa Gas & Oil Capital S.L. La postura de Equo Sevilla es de clara oposición al fracking por sus grandes impactos medioambientales, al mismo tiempo que aboga por formas limpias de generar energía. Equo considera el fracking como un nuevo intento de alargar la vida de un modelo energético sucio y contamina
nte. No es responsable que desde la Administración se autoricen exploraciones a empresas con intereses económicos claros, sin atender a los perjuicios que esto acarrearía a las poblaciones afectadas.

Este nuevo modelo energético productivista es insostenible para Andalucía y degrada los recursos naturales en los que nuestra comunidad basa su economía primaria. Desde Equo rechazamos hacer negocio con los recursos naturales de nuestros pueblos, lo que, aunque se justifican como una forma de generar empleo, oculta el grave impacto que ocasionan procedimientos como el fracking en la salud ambiental y humana.

Las autorizaciones para desarrollar las prospecciones de gas y petróleo fueron otorgadas en abril de 2012 por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, y tienen una vigencia de seis años. La zona de exploración en la provincia de Sevilla tiene una extensión de 27.208 hectáreas y se reparte entre 19 municipios: Albaida del Aljarafe, Alcalá del Río, La Algaba, Bollullos de la Mitación, Camas, Castilleja de Guzmán, Espartinas, Gerena, Guillena, Olivares, La Rinconada, Salteras, Sanlúcar la Mayor, Santiponce, Sevilla, Umbrete, Valencina de la Concepción y Villanueva del Ariscal. Ya el pasado año, Equo Jaén lamentó dicha autorización en el territorio jiennense, al contemplarse desde la Administración la concesión a la petrolera.

Esa concesión consiste en la exploración de las zonas anteriormente mencionadas para la posterior extracción de gas natural a través de uno de los métodos existentes: la fracturación hidráulica, también conocida como fracking. Consiste en perforar hasta cuatro kilómetros bajo tierra hasta encontrar rocas de pizarra. Una mezcla de agua, arena y aditivos químicos es bombeada a alta presión. La pizarra se fractura y el gas atrapado comienza a expandirse. Esta operación requiere 19 millones de litros de agua dulce, es decir, que estaríamos destinando un recurso natural escaso como el agua a la extracción de una energía no renovable y muy contaminante, ya que en cada operación se bombean de 80 a 300 toneladas de químicos tóxicos y se contaminan las reservas de agua dulce. Con esa cantidad de agua un millar de sevillanos tendría suministro durante un año.

Desde Equo Sevilla abogamos por una energía renovable que no nos haga depender de combustibles fósiles. El gas natural no es una solución energética de futuro y reclamamos que mediante iniciativas políticas culminemos con la elaboración de una ley de obligado cumpimiento en Andalucía para que estas prácticas no se produzcan en nuestro territorio