UNA VEZ MÁS ES LA JUSTICIA LA QUE PARA LA ESPECULACIÓN Y FALTA DE TRANSPARENCIA PÚBLICA: ADJUDICACIÓN DE LA MINA DE AZNALCÓLLAR

En EQUO desde el inicio del proceso de adjudicación de la mina de Aznalcóllar nos hemos mostrado en contra de la explotación por poner en riesgo el medio ambiente, como se comprobó hace 17 años; pero que, además, venimos denunciando que esta operación entra dentro de un plan económico anquilosado en el pasado, en la especulación y en la subvención pública.

El día 7 de abril, según las noticias publicadas, la magistrada Patricia Fernández ha manifestado en un auto que el consorcio formado por Minorbis y Grupo México no cumplía ni uno solo de los requisitos establecidos en el procedimiento de adjudicación para la explotación de la mina por un periodo de 30 años. Sin embargo, la Junta de Andalucía otorgó dichos derechos en la pasada legislatura. La juez cree que Minorbis-Grupo México no cumplía requisitos para superar el proceso de adjudicación.

Río Guadiamar en Aznalcollar“Con el auto abierto por la magistrada Patricia Fernández queda evidencia de estas denuncias que venimos haciendo desde hace meses”, ha declarado Alberto Pérez. “Desde EQUO nos hemos venido oponiendo a procesos como este que al final siempre están rodeados de especulación y falta de transparencia.”

Por su parte, Elena Tejedor comenta que “la Junta apuesta por revitalizar un sector peligroso y que además carece de la transparencia necesaria para dar garantía a los andaluces”. Además denuncia con contundencia que “Susana Díaz malvende la salud y el futuro de una comarca a cambio de unos recursos económicos y la promesa de empleo con fines electoralistas, antes de las elecciones andaluzas”.

Así, exigimos que se aclare y se hagan públicos todos los documentos relacionados con la gestión de la adjudicación y solicitamos a las fuerzas políticas con representación parlamentaria que no faciliten la investidura de una presidenta que ha pretendido engañar a la ciudadanía.

Os recordamos que la minería en Andalucía ha dejado tras de sí un reguero de comarcas que son desiertos económicos; profundos impactos ambientales; gravísimos accidentes, como el de la propia Aznalcóllar en 1998 y por el que no ha respondido aún Boliden, la empresa responsable; contaminación de acuíferos, como ha sucedido en repetidas ocasiones con Las Cruces (Sevilla). EQUO entiende que los riesgos superan con creces los aspectos positivos y apuesta por programas integrales de reconversión económica, en el entendido de que todo lo demás es especulación y ocultos intereses políticos y económicos de unas élites en contra del bien común de la ciudadanía.

Rotura de la mina de Aznalcóllar en Sevilla