¡Nunca más! 17 años del vertido de la mina de Aznalcóllar al Guadiamar.

Hace 17 años, hace 17 años se vivió en Aznalcóllar la rotura de una balsa que provocó la mayor desgracia ecológica y económica en la zona. Hace 17 años y en estas fechas ya hay nuevas multinacionales y otros tantos políticos frotándose las manos para volver a especular con lo que es de todos: nuestra Andalucía.

Desde EQUO entendemos que la concesión de la reapertura de esta mina de Aznalcóllar supone una mala noticia también para la comarca donde se asienta. Porque el futuro de estos pueblos de Sevilla no se puede basar en una economía del pasado sino abrir nuevos caminos basados en la denominada economía verde, caminos que generan empleo local, fijan la población en el territorio y carece de riesgos para la salud y el medio ambiente.

A tener en cuenta también que la Junta de Andalucía, en la selección de la empresa adjudicataria, ha tenido más en cuenta el peso las cuestiones económicas que las medio ambientales, ya que ha sido la empresa México Minorbis ha obtenido las mejores puntuaciones en lo puramente económico y las peores, en sus planes medioambientales y sociales.

Es importantRío Guadiamar en Aznalcollare que recordemos cómo la minería ha dejado tras de sí un reguero de comarcas que son desiertos económicos y profundos impactos ambientales con gran coste pata la población, también en lo económico, ¿o quizás Bolidem ha pagado ya por lo sucedido? Pues no. 17 años después de la rotura de la balsa con residuos de la mina de Aznalcóllar los riesgos superan hoy con creces los aspectos positivos en cuanto a generación de empleo. Lo sensato es apostar por programas integrales de reconversión económica, como el que ha convertido a la localidad francesa de Loos-en-Gohelle, antiguamente dedicada al carbón, en un referente del empleo verde, bajo un Ayuntamiento gobernado por un partido Verde.

En su día, cuando se conoció la intención de la reapertura de esta mina, el ahora cabeza de lista para el Ayuntamiento de Sevilla declaró que “con esta iniciativa la Junta de Andalucía no hace más que dar la razón a todas aquellas voces que la acusan de no creerse su propio discurso sobre otro modelo económico. PSOE e IU dejan claro, una vez más, que la sostenibilidad y el respeto por el Medio Ambiente como garantía de un futuro mejor es sólo un eslogan vacío, ya que no parecen tener alternativas a volver a poner en funcionamiento esta peligrosa explotación”.

De hecho, el actual alcalde de Aznalcóllar (de IU ¿los verdes?) apoya la reapertura a cambio de un buen puñado de votos, ya que esta medida es totalmente incoherente con una agrupación que le gusta apropiarse de la marca “verde.”

Entendemos que la tasa de paro, en Aznalcóllar y en toda la provincia de Sevilla es muy elevada, pero la solución no pasa por ideas tan malas como reabrir una mina que arrasó una de las zonas de equilibrio ambiental más delicadas como es el entorno de Doñana. Esta explotación no sólo es peligrosa para el pueblo, sino que se trata de alternativas económicas sin futuro. La experiencia de décadas es que las antiguas comarcas mineras están siempre entre las más castigadas por el desempleo y el éxodo de población, ya que la minería se convierte en un monocultivo económico que no deja nada cuando se acaban unos recursos que son por definición finitos.

Puente sobre el río Guadiamar

Desde EQUO defendemos que es necesario, aunque más complejo, que se emprenda una transición económica hacía sectores intensivos en conocimiento y valor añadido, que no supongan la destrucción acelerada del medio ambiente ni riesgos elevados para la salud de la ciudadanía, con las energías renovables, la agricultura y ganadería ecológicas, el turismo sostenible, el comercio local, etc. Una economía basada en lo que la naturaleza nos ofrece dentro de sus propios límites.

Y no nos dejemos deslumbrar por las promesas de mejora económica, una explotación como esta no es rentable si se le hacen pagar los costes ambientales. La minería del siglo XXI por las que apuestan otros países desarrollados es por el reciclaje y la separación de materiales para la industria. Por favor, una vez más, no dejemos que Andalucía se quede anclada en el siglo pasado.

Renueva Sevilla y cambia al verde con EQUO porque un modelo económico pensado en el buen vivir de todas las personas es viable.