Exigimos medidas urgentes para acelerar la transición energética

Denunciamos la pasividad de las administraciones ante el aumento de las emisiones de CO2 y recordamos la importancia que las entidades locales tienen en ejecutar medidas que mejoren la calidad del aire y contribuyan a mitigar las emisiones para complementar las acciones que están obligadas a llevar a cabo las industrias del Polo Químico.

 

Polo Químico de Huelva.

Las emisiones de CO2 aumentaron en la Unión Europea (UE) un 1,8% en 2017 respecto a 2016, según los datos que hizo públicos el pasado 4 de mayo la oficina de estadística comunitaria, Eurostat. Estos datos también señalan a España como el cuarto país de la UE que más aumentó sus emisiones (un 7,4%), sólo por detrás de Malta, Estonia y Bulgaria. Las emisiones de España representaron un 7,7 % del CO2 emitido en el conjunto de la UE.

Así, nuestro coportavoz federal y diputado de EQUO en el Grupo Parlamentario Confederal Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, Juantxo López de Uralde, registró ayer una serie de preguntas al Gobierno para conocer las medidas que piensa tomar al respecto, en concreto, “si piensa cumplir con su obligación legal de elaborar un plan nacional de mejora de la calidad del aire” o si, teniendo en cuenta los datos aportados por Eurostat, “considera necesario realizar una transición energética y qué medidas concretas va a tomar al respecto”, desde EQUO Huelva recordamos la necesidad de que el proyecto de ley de Cambio Climático andaluz marque unos objetivos “más ambiciosos”.

Nuestra coportavoz, Isabel Brito, ha recordado así “la trampa” que supone tomar como año de referencia para la reducción de las emisiones 2005, y no por ejemplo 1990, que es el que aparece en distintos tratados internacionales, al tiempo que ha exigido “un compromiso firme de reducción de emisiones que tiene que traducirse en la voluntad política y en los recursos económicos”.

“La ley andaluza va enfocada a los sectores difusos (residencial, agrícola, transporte, residuos, etc.), pero no podemos olvidar la importancia que las entidades locales tienen en ejecutar medidas que mejoren la calidad del aire y contribuyan a mitigar las emisiones para complementar las acciones que están obligadas a llevar a cabo las industrias del Polo Químico, por ejemplo, que aún no tienen resueltos los picos insalubres de determinados contaminantes ni han abordado la reducción de partículas ultrafinas que tienen efectos muy perjudiciales para la salud, según pone de manifiesto la OMS”.

Así, es una insensatez que se sigan defendiendo modelos energéticos obsoletos y sucios que empeoran nuestra calidad de vida cuando lo que tenemos que hacer es propiciar la transición energética y un cambio en el modelo de movilidad, impulsando el transporte público, colectivo y sostenible, poniendo fin a la apuesta unívoca por el transporte por carretera.

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