Adopción versus Compra

En unas fiestas tan señaladas, donde la costumbre de regalar nos viene desde la antigua tradición de las Saturnalias romanas, hay que considerar el hecho de que las mascotas domésticas son bienes de consumo. Puestas a la misma altura que cualquier electrodoméstico, perfume o, lo que es aún peor, juguete, la Administración no ha tenido en cuenta la particularidad de que se trata de seres vivos que son capaces de sentir emociones, como nosotros, y con capacidad de sufrimiento psíquico y físico. Pese a ello la compra/venta se encuentra escasamente regulada, controlada y sancionada.

Según datos del Centro de Control Animal gestionado por la empresa municipal SADECO, en el año 2010 llegaron a dichas instalaciones 4.091 animales, perros y gatos. De estos recogidos y llevados a las instalaciones por abandono fueron 2.235, cedidos a las instalaciones por sus propietarios 1.657, y perdidos solamente fueron 199. Se pusieron en adopción 3.455, de los que se adoptaron 1.253. Es lamentable pero terminan siendo sacrificados más de la mitad de estos animales, de forma totalmente innecesaria y cruel.

La compra compulsiva a criadores, particulares o en tiendas de animales (pajarerías), es en muchas ocasiones la causa del abandono. Bien porque no se ha meditado que el objeto de compra puede vivir hasta 20 años o no se ha seleccionado bien la raza adecuada al entorno o familia en la que va a convivir todo ese tiempo. Las modas, por supuesto, impuestas por el ser humano, no se escapan al negocio y ahora vemos unas razas distintas que las que eran habituales hace 10 años y no por ello mejores o peores en nada que las caracterizan. Las razas, por su selección intensiva, entrañan más problemas de salud y comportamiento que los animales denominados, despectivamente, mestizos. Los negocios de compra/venta de animales o los criadores particulares no se interesan más allá del bolsillo del futuro propietario salvo algunas excepciones de criadores profesionales.

La adopción es una opción con mayor responsabilidad .La elección de esta manera de nuestra mascota no va a estar influenciada por modas ni impulsos, ya que a ninguno de nosotros nos gustaría llevarnos a casa un animal problemático. De lo que estamos seguros es que en los centros de recogida se realiza una adopción personalizada y un seguimiento posterior. Si es un animal de más de 3 meses deberá salir identificado y sería conveniente, además, esterilizarlo. También se pueden encontrar animales de raza en estas instalaciones y para los que verdaderamente le dan valor al animal como individuo, es una satisfacción que se ve gratamente recompensada.

Por último para aquellas personas que desean compartir y ayudar a animales con problemas de salud dando su tiempo, cariño, voluntad y esfuerzo les damos la enhorabuena y les trasladamos un fuerte abrazo para que sigan haciendo realidad el bienestar y la protección animal.

Rafael Luna

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