Equo Verdes Almería denuncia la poda de árboles en plena ola de calor

Equo Verdes Almería denuncia la poda de árboles en plena ola de calor y lo califica de “temeridad” y apunta a que estas podas fuera de temporada “muestran la desconexión del gobierno municipal con la naturaleza y sus servicios ecosistémicos”.

¿Por qué se podan los árboles en verano cuando los seres vivos necesitamos sombra y frescor, para afrontar las altas temperaturas y las recurrentes olas de calor?

Desde el partido verde consideran una temeridad dicha podas y la continua eliminación de arbolado en las obras urbanísticas de la ciudad, máxime en estos días en que los medios informativos nos alertan y muestran las consecuencias de la “ola de calor” y sus perversas consecuencias: mortalidad y morbilidad en los más débiles (personas con enfermedades crónicas y mayores), pero poco se habla del calentamiento global.

La ciencia nos dice que estas olas de calor van a ser más numerosas,  frecuentes, de mayor duración y alcanzando a más lugares; son síntomas del cambio climático provocado por el calentamiento global a la que nos ha llevado las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero de una economía basada en la quema de combustibles fósiles.

Las podas fuera de temporada (primavera y verano) muestran la desconexión del gobierno municipal con la naturaleza y sus servicios ecosistémicos: remover el dióxido de carbono, proveer sombra, frescor y aire limpio, refugio y anidamiento a la avifauna urbana, etc. Todo ello, muy importante para Almería y sus habitantes, al ser una de las ciudades de clima semidesértico más áridas y de mayor impacto del cambio climático en la Cuenca del Mediterráneo y de Europa.

La vegetación es mucho más que algo ornamental, es nuestra aliada natural con la que trabajar para evitar que la temperatura global supere los 1,5ºC y entremos en un escenario de incertidumbre y consecuencias desconocidas e irreversibles para la continuidad de la vida en el planeta, tal y como hoy la conocemos.

Almería ha incrementado su temperatura media en 2º desde que hay registros (año 69). Por ello, para Equo Verdes Almería, urge adoptar medidas inmediatas de adaptación a los rigores climáticos del momento veraniego como, por ejemplo: limitar las podas (salvo especies y casos concretos) al período de otoño-invierno, generar mayores espacios de sombra, cubriendo de forma permanente los espacios de juego infantiles que no tengan una cobertura vegetal suficiente, así como ampliar de forma significativa el número de calles con toldos tanto para calles comerciales como para las de más tránsito peatonal; aumentar y realizar un buen mantenimiento de las fuentes de agua potable, dando un servicio inexcusable y reduciendo el elevadísimo consumo de plásticos ocasionado por el agua embotellada; actuar sobre el mobiliario urbano inapropiado, como sucede con muchas marquesinas de autobuses, que no ofrecen un refugio real contra las altas temperaturas y el sol, dotándolas de vegetación de sombra o, en su defecto, modificando su estructura y composición, por ejemplo, con techados dobles, etc.

Asimismo, desde el partido verde se entiende que estas medidas tienen que estar acompañadas de otras más profundas a medio y largo plazo para hacer de Almería una ciudad con capacidad de resiliencia capaz de adaptarse, en las mejores condiciones posibles, a lo que se nos viene encima: crear entornos más habitables y saludables multiplicando los espacios verdes con especies más aptas para el clima mediterráneo y elevada capacidad de absorción de gases como el CO2, con menores necesidades de riego, de sombra tupida, de menor incidencia para las alergias y adecuadas al espacio que ocupan para el buen desarrollo de su porte; un plan de reforestación y un cinturón verde en la periferia como barrera natural mitigadora de las temperaturas y aumento de la calidad del aire; el uso de materiales más porosos en obra pública que contribuyan a disipar el calor, alternando zonas duras y blandas, como pavimentos vegetales, que disminuyan la acumulación de calor durante el día y que contribuyan a hacer las noches menos calurosas; facilitar la creación de zonas verdes en las azoteas de los edificios para reducir de forma considerable la necesidad de emplear equipamientos de aire acondicionado, etc.

Para todo ello, es necesaria una ordenanza municipal “participada” que regule el mantenimiento y gestión de parques, jardines y zonas verdes, así como el aumento de la inversión en medios materiales y recursos humanos; porque invertir en la salud de las personas y de la ciudad no es un gasto, sino una oportunidad para generar riqueza social, ambiental y trabajo digno.