EQUO reclama de nuevo que se declare Andalucía “Libre de Fracking” con motivo del Día Mundial del Agua y que se extreme el cuidado de ese recurso básico

El día 22 de marzo celebramos el Día Mundial del Agua y el 21 se presenta el Informe de Naciones Unidas sobre el desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo. En él se alerta sobre la creciente demanda de energía que podría aumentar la presión sobre los recursos hídricos. Un ejemplo claro relacionado con la obtención de energía es el elevadísimo consumo de agua necesario para la extracción de gas por fractura hidráulica, así como el riesgo inasumible de contaminación de acuíferos. Por tanto EQUO Andalucía manifiesta su deseo de que la administración autonómica declare públicamente a “Andalucía libre de Fracking”, como ya han hecho diferentes ayuntamientos andaluces de Córdoba, Cádiz, Jaén y Sevilla donde EQUO y otras fuerzas políticas han presentado mociones en ese sentido.

Igualmente, la formación ecosocial advierte sobre la insostenibilidad creciente en la explotación de tan preciado bien con fines energéticos. En total, la producción energética representa casi 15% del consumo de agua. De aquí a 2035, esta proporción aumentará sensiblemente debido al crecimiento demográfico, la urbanización y la evolución de los modos de consumo. En palabras de Esteban de Manuel, coportavoz andaluz de EQUO: “La cuestión del agua es fundamental para Andalucía, al ser una de las regiones que verán modificadas de forma profunda su régimen de lluvias por el cambio climático. Existen alternativas energéticas consolidadas y limpias que no requieren desviar los recursos hídricos de la agricultura y el consumo humano a la producción de energía, como son las renovables.”

EQUO incide en la existencia de otras cuestiones relacionadas con el agua: España no ha cumplido con las peticiones realizadas en 2013 por la UNESCO relativas a los problemas del Guadalquivir, la sobreexplotación del acuífero de Doñana y los proyectos gasísticos. Por ello María Merello, coportavoz de la formación ecologista, comenta: “Reclamamos que la administración andaluza actué con diligencia respecto a la gestión de consumos excesivos de agua de nuestra comunidad, y que evite un deterioro irreversible de nuestras masas de agua, recurso imprescindible para garantizar un bienestar social mínimo. Esto incluye, por supuesto, limitar y aprovechar al máximo el consumo de agua en la agricultura, que es el otro gran extractor de agua a través de pozos y canalizaciones no siempre bien gestionados, así como evitar las contaminaciones por exceso de fertilizantes, pesticidas y salinización excesiva de acuíferos”.

Finalmente, EQUO Andalucía recuerda que los modelos de gestión del agua deben ser siempre públicos, ya que la privatización de un recurso de primer orden como el agua conduce a perdidas de calidad en el servicio y aumentos en el coste del mismo. En línea con las tendencias del resto de Europa, recientemente se está produciendo una rebelión ciudadana contra la privatización del agua e incluso ya hay ejemplos de modelos de gestión públicas impulsados por la ciudadanía. Esto es fundamental especialmente en el sur, porque para el ámbito mediterráneo la tendencia prevista por paneles de expertos va hacia una mayor frecuencia e intensidad de las sequías, así como descensos de las precipitaciones y aumento de la temperatura media. Consecuencia de esto será una reducción de los recursos hídricos aproximados de entre el 30-35% en la cuenca del Guadalquivir y de la cuenca mediterránea andaluza.

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