Confiamos en que el varapalo al anillo ferroviario sirva para aprender a huir de proyectos megalómanos

La Comisión Europea ha descartado definitivamente el proyecto del Centro de Ensayos de Alta Tecnología Ferroviaria (Ceatf), el conocido como anillo ferroviario proyectado en Antequera para probar trenes de alta velocidad. El coste público habría sido desproporcionadamente alto.

Nos sumamos al resto de colectivos que ha celebrado la decisión de la Comisión Europea de tumbar definitivamente el proyecto del Centro de Ensayos de Alta Tecnología Ferroviaria (Ceatf), el conocido como anillo ferroviario de Antequera, proyectado para probar trenes a una velocidad tan alta que jamás la iban a poder alcanzar.

Junto a asociaciones y colectivos habíamos venido mostrando nuestro rechazo a este proyecto, por lo que consideramos que la decisión de la Comisión Europea, que conmina además al Gobierno español a devolver los fondos ya invertidos en la infraestructura, es la más sensata que se podía adoptar, teniendo en cuenta la escasa utilidad que iban a tener las instalaciones, en relación a la desmesurada inversión que iban a suponer.

El Centro Integral de Servicios Ferroviarios (CISF) de Málaga, que forma parte del Centro de Ensayos de Alta Tecnología Ferroviaria (CEATF), ya se había materializado./ Adif

El Centro Integral de Servicios Ferroviarios (CISF) de Málaga, que forma parte del Centro de Ensayos de Alta Tecnología Ferroviaria (CEATF), ya se había materializado./ Adif

Así se ha expresado nuestra coportavoz, Carmen Molina, que ha insistido en que, “tal y como veníamos defendiendo junto a otras organizaciones, el anillo ferroviario no sólo no contribuía en modo alguno a promover el desarrollo sostenible de Andalucía, sino que además únicamente tendría efectos –y escasos- a corto plazo en la creación de empleos temporales en el sector de la construcción durante la materialización de la infraestructura”.

En ese sentido, Molina ha destacado la necesidad de abandonar “la realización de proyectos que sólo benefician a grandes constructoras” y apostar “de forma decidida” por un modelo sostenible “tanto social como medioambientalmente”.

En el caso del anillo ferroviario, el coste público habría sido desproporcionadamente alto y los defensores del proyecto no han sido capaces de demostrar sus ventajas, porque no las había realmente. Confiamos en que varapalos como éste sirvan para aprender a huir de proyectos megalómanos que no conducen a nada.

Por su parte, el portavoz de EQUO en Antequera, Francisco Sánchez, también ha insistido en la necesidad de “huir de megaproyectos” que “como éste, conllevaban además una amenaza para la conservación de la biodiversidad, al desarrollarse  en el entorno de la Laguna de Fuente de Piedra”. Así, Sánchez se ha unido a la celebración ante la paralización del proyecto, aunque ha lamentado la carga que el mismo “ya ha supuesto para las arcas públicas, con una inversión que finalmente no ha servido para nada”.

Desde EQUO Andalucía insistimos en la necesidad de promulgar un modelo de transporte e infraestructuras que vertebre la región y apueste por la red ferroviaria convencional. “El transporte es un sector muy propicio para los megaproyectos, con demasiados casos en los que la inversión no está justificada en términos de utilidad para la ciudadanía”, asegura Molina, que cree que “ha llegado la hora de dar la vuelta a este modelo”.

 

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