Instamos a tomar medidas para mitigar los efectos de la sequía en Andalucía

La política de trasvases no sirve como solución a largo plazo, y por eso nuestra coportavoz andaluza y parlamentaria, Carmen Molina, apuesta por adaptar la actividad a la realidad de un recurso que es limitado y que no podemos seguir tratando como si no tuviese fin.

 

Desde EQUO Andalucía hacemos un llamamiento al desarrollo de políticas y la adopción de medidas que permitan mitigar la sequía que padece Andalucía como efecto del cambio climático, y que ya a estas alturas, cuando ni siquiera ha comenzado el verano, mantiene en situación precaria distintas zonas de nuestra comunidad en las que de cara a los próximos meses no está garantizado ni el abastecimiento a las personas ni el riego de los cultivos.

Frente a las exigencias de trasvases como única solución y la continua apuesta por un modelo que se ha demostrado insostenible en el tiempo, tanto agrícola con cultivos de regadío, como turístico con la construcción de infraestructuras –campos de golf, piscinas,…- grandes demandantes de agua, apostamos por replantear la situación y no seguir poniendo parches que, además, sólo instan a abundar en iniciativas equivocadas, pues los trasvases deben ser medidas excepcionales para suplir necesidades urgentes puntuales, y no para incrementar más el consumo.

Así, nuestra coportavoz y parlamentaria andaluza, Carmen Molina, ha apostado por adaptar la actividad a la realidad de “un recurso que es limitado y que no podemos seguir tratando como si no tuviese fin”. En este sentido, recuerda que en el panorama actual resulta imprescindible “incrementar la eficiencia en el uso del agua en agricultura, limitando pérdidas y fomentando infraestructuras y manejos que sean conservativos, poniendo en marcha medidas para la detección de fugas o la reducción de consumos”.

Necesitamos ademas reordenar los terrenos de según qué cultivos, recordando que habrá que empezar a decir no a nuevos incrementos de superficies de regadío, así como a proyectos que no podrán sostenerse en el futuro por sus necesidades hídricas.

“Tenemos que ser conscientes de que ya hay, y se acentuará en el futuro, escasez de agua en amplias zonas de Andalucía debido al cambio climático, a los usos relacionados con la presión urbanística y el riego intensivo, así como a las actividades turísticas. Y es fundamental actuar en consecuencia”, ha insistido Molina, indicando que “lo que no puede ser es que un siglo después sigamos sin entender que el agua que hay disponible es siempre la misma y que se recicla y recircula en un ciclo que estamos alterando. Cuando con nuestra actividad depredadora de recursos esto no lo tenemos en cuenta, sólo estamos propiciando que en un futuro próximo suframos limitaciones severas, tanto en el uso doméstico como en los cultivos”, ha concluido.