EQUO Andalucía exige a las Administraciones que velen por la integridad y el empleo en Deoleo y lamenta su venta a CVC

Después de la venta de la comercializadora Deoleo al fondo de capital CVC, EQUO Andalucía reclama a las Administraciones que velen porque se mantenga la integridad de la empresa y se aseguren todos los puestos de trabajo en la misma.

Tras la venta a un fondo extranjero se cierne ahora un incierto futuro para el sector del olivar, estratégico para la economía andaluza y muy especialmente en Jaén, provincia gravemente perjudicada laboralmente por la crisis y que depende fundamentalmente del sector oleícola para su economía.

Si bien la situación financiera de la empresa hacía necesaria la inclusión de nuevos accionistas había otras posibilidades además de la del fondo inglés y así, los coportavoces del partido en Andalucía, Esteban de Manuel y María Merello, han lamentado que existiendo una oferta articulada a través de la cooperativa Dcoop, propietaria de la marca Hojiblanca, alternativa que aseguraba mejor la integridad y el empleo en Deoleo, las entidades bancarias españolas Bankia y BMN se hayan decidido por una oferta extranjera y ajena al sector, máxime cuando son entidades rescatadas con los impuestos de todos los españoles.

Del mismo modo se ha manifestado la coportavoz del partido en Jaén, Sara Martínez, que ha pedido explicaciones al Gobierno porque no se haya decidido a entrar en el capital de la empresa a través de la SEPI, a pesar de que el ministro, y ahora candidato al Parlamento europeo, Miguel Arias Cañete ha declarado en varias ocasiones que así sería. Sin embargo esta intervención no se ha llegado a concretar, en una demostración más de lo que es la actuación de este Gobierno para con Andalucía, gravemente afectada por cualquier movimiento en el sector del olivar, y lo que podemos esperar de la presencia de Arias Cañete como europarlamentario.

Desde EQUO Andalucía se señala la contradicción que supone que desde el ministerio se siga poniendo como principal problema del olivar que la capacidad de producción es mucho mayor que la demanda interna existente y a la vez se apoye una reforma de la PAC que apuesta por primar la cantidad y no la calidad del producto o su incidencia en el desarrollo local.