¿Más cemento en nuestro litoral? Mejor respetar los senderos ecológicos

Nuestra coportavoz andaluza y parlamentaria, Carmen Molina, ha recordado esta mañana en Málaga el problema que supone la destrucción de nuestro patrimonio litoral. Como ejemplo, el nuevo paseo marítimo proyectado para en Torre de Benagalbón, al que nos oponemos, invitando a conservar el sistema dunar y la riqueza paisajística actual.

 

Tenemos que dejar de encementar nuestro litoral y proteger su riqueza paisajística y natural. Ese es el mensaje que ha trasladado en la mañana de este lunes en rueda de prensa nuestra coportavoz andaluza y parlamentaria, Carmen Molina, que ha puesto como nuevo ejemplo de una política equivocada  el proyecto para construir un paseo marítimo en la zona de Torre de Benagalbón (Málaga), donde actualmente existe un sendero ecológico muy utilizado por la ciudadanía y se conserva uno de los pocos sistemas dunares de la provincia de Málaga, que es la que más ha destruido su patrimonio natural litoral, pues ya tiene un 80,5% urbanizado en la franja de los primeros 500 metros según el último Observatorio de la Sostenibilidad.

Carmen Molina con Rosa Galindo en el sendero ecológico Torre de Benagalbón.

Para EQUO el litoral es un ecosistema interrelacionado que contiene a la playa, fondos marinos y cuenca de arroyos que desembocan en él. El proyecto previsto como paseo marítimo en Torre de Benagalbón sólo actúa en una parte, lo que obligará a rellenar las playas cada vez que haya temporales con el consiguiente gasto económico para nuestros bolsillos. En ese sentido, Carmen Molina ha denunciado que “la creciente frecuencia y dureza de temporales provoca un aumento galopante de gasto de dinero público en labores de regeneración de las playas de la provincia de Málaga, con importes de 1,2 millones en 2015, 1,5 millones en 2016 y 4,1 millones en 2017”.

Problema que no sólo afecta a la Costa malagueña, sino que se extiende por todo el litoral andaluz, donde la modificación de la fisionomía de las playas, con la construcción de puertos deportivos, paseos marítimos o edificios, con los consiguientes movimientos de tierra y destrucción de barreras naturales, viene provocando en los últimos años pérdidas continuas de arena y obliga a intervenir a las Administraciones públicas con aportes artificiales.

Para EQUO, la evidencia científica contrastada del cambio climático hace preciso diseñar espacios que se ajusten a las medidas de mitigación de sus efectos, previendo los movimientos naturales de la dinámica marina y la acentuación de las cíclicas inundaciones del clima mediterráneo.

En el caso concreto de Torre de Benagalbón, “defendemos un modelo de intervenciones blandas que respeten especies de la flora autóctona como el pancratium maritimum (lirios de mar), la deriva litoral y los aportes de los arroyos que constituyen el frágil equilibrio de nuestro ecosistema costero, de cuya riqueza pueden y deben participar los vecinos y visitantes del municipio, por lo que deben implementarse medidas que recuperen no sólo el dominio marítimo terrestre como hace el proyecto prevista sino el dominio público hidráulico con una reforestación de las cuencas”, ha concluido Molina.

Además, a nivel general, EQUO advierte del escaso recorrido de cualquier intervención sobre el paseo litoral que no establezca sistemas de depuración de sus emisiones, que no tenga en cuenta la recuperación de los fondos marinos y que no sea compatible con las directivas europeas y la normativa autonómica.

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