Manifiesto #SalvemosDoñana

Doñana está en peligro. Lo está por la agricultura intensiva que exprime el acuífero para cultivar los frutos rojos que luego se exportan a toda Europa, pero que está secando el humedal poniendo en peligro el hogar de miles de especies; por los intentos de redimensionar en sus alrededores construcciones insostenibles que visten de cemento nuestra costa y suponen un sobresfuerzo para las redes de saneamiento, con vertidos y problemas de depuración; por las intenciones de algunos de levantar carreteras que partan en dos el Parque Nacional con la excusa de un desarrollo que no lo es; o ahora, por último, por la intención de usar el subsuelo del parque nada menos que para almacenar gas, con todos los peligros que ello conlleva.

Las amenazas sobre este paraíso natural no han dejado de sucederse en los últimos años y, ante la pasividad o el mirar para otro lado de quienes nos gobiernan, ha sido la ciudadanía –como tendrá que volverlo a ser ahora- la que ha parado estas aberraciones.

No se puede consentir que la presidenta de la Junta de Andalucía ceda al chantaje de unos cuantos y se amnistíen pozos y fincas ilegales en el entorno de Doñana, favoreciendo la desertización de la zona y olvidando el bien común.

Hay que impedir que el Gobierno central, para más inri ahora mismo en funciones, venda el almacenamiento de gas en Doñana como una actividad sostenible que no traerá consecuencias irreversibles al espacio natural.

Tenemos que exigir a la Comisión Europea que frene todas estas amenazas y haga que sus Directivas en materia de conservación de espacios naturales se cumplan de manera efectiva.
Doñana está en peligro. Lo está por un modelo que antepone el beneficio económico a cualquier otra consideración, pese a ser una joya natural. Se trata de un ecosistema único en el mundo que no sólo alberga el lince, una de las especies protegidas más emblemáticas, sino que además es lugar de paso y residencia de invierno de miles de aves a lo largo del año. Junto al lince especies únicas de fauna y flora conforman este valioso humedal, el más importante de Europa.
Desde EQUO pedimos a todas las instituciones implicadas que, de una vez por todas, aseguren el blindaje de esta joya natural, con medidas de aplicación real y efectiva que la protejan de todas estas amenazas, garanticen su conservación y alejen cualquier peligro que pueda acecharla en el futuro. Porque un ecosistema así no puede estar continuamente en el punto de mira, poniendo de manifiesto que nuestras leyes no sirven para protegerlo.

Hay que dejar claro de una vez que Doñana es de todos, sobre todo de los que llegarán después que nosotros, y que por eso no está en venta, porque no podemos vender lo que no nos pertenece.

EQUO Andalucía

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