Lamentamos la decisión del Supremo que vuelve a aplazar el derribo del Algarrobico

Vuelve a ponerse de manifiesto lo fácil que es cometer delitos medioambientales en nuestro país y la levedad de las penas. Teniendo en cuenta que los daños cometidos en muchos casos son irreparables, no se entienden estas demoras.

 

Desde EQUO Andalucía Verdes hemos criticado este viernes la nueva sentencia del Tribunal Supremo que, en la práctica, supone volver a posponer el derribo del hotel Algarrobico, levantado ilegalmente en primera línea de la playa de Carboneras (Almería) y símbolo del urbanismo salvaje y depredador de recursos desarrollado en las últimas décadas en nuestra Costa.

Declarado como construcción ilegal por la justicia en más de una veintena de ocasiones, un error ahora de forma vuelve a aplazar su demolición al menos año y medio, lo que para EQUO es “una mala noticia que vuelve a poner de manifiesto lo fácil que resulta en nuestro país atentar contra el medio ambiente. No sólo por la levedad de las penas que se suelen imponer, sino también por todo lo que se dilatan –como en este caso- las sentencias o resoluciones, sin tener en cuenta el impacto irrevocable que estas dilaciones producen”.

Así se ha expresado nuestra coportavoz, Carmen Molina, que ha recordado que entre una cosa y otra, la batalla contra la construcción de este hotel dura ya quince años. “Debió ponérsele freno tras la primera piedra. Pero no, se siguió adelante y aunque no tenemos duda de que acabará demolido, los impactos ya se han producido”.

En este mismo sentido se ha pronunciado el también coportavoz andaluz Francisco Sánchez Molina, que ha indicado que “los daños cometidos en muchos casos son irreparables, por lo que no se entienden estas demoras”. Así, “no sólo el Algarrobico, sino el caso de los fosfoyesos en Huelva o el cementerio nuclear de El Cabril en Córdoba, por poner sólo unos ejemplos: se trata de delitos consentidos por políticas de hechos consumados. El daño ya está ahí, y ahora es muy complicada su reparación. Es lo que parece que nunca se tiene en cuenta cuando hablamos de delitos ambientales, en los que deben primar siempre los principios de prevención y precaución”.

Por su parte, para nuestro coportavoz federal, Juantxo López de Uralde, “es inaceptable que una obra ilegal como El Algarrobico continúe en pie. El Algarrobico se ha convertido ya en un símbolo de la indiferencia frente a las agresiones al medio ambiente en España”.

Así, desde EQUO exigimos cambios legislativos que impidan estas situaciones y garanticen que quienes destruyen nuestros recursos no quedan impunes. Asimismo, reclamamos que el derribo del Algarrobico, cuando finalmente se produzca, no solo sirva para restaurar el valor ecológico de la zona, sino para crear empleo verde apostando por una buena gestión y reutilización de los residuos que generará la demolición.

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