La declaración de sobrexplotación del acuífero de Doñana llega tarde

Esta declaración tiene que venir acompañada del cierre de fincas no autorizadas y de un plan adecuado de control de las extracciones en las que sí cuentan con los permisos. Esperamos que no sea una estrategia para acelerar el trasvase.

 

Vista de las marismas de Doñana.

El anuncio de que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), dependiente del Gobierno central, declarará próximamente sobrexplotado parte del acuífero de Doñana  llega tarde y no servirá de nada si no viene acompañada de medidas efectivas para recuperar unas masas de agua que la propia CHG reconoce que están en riesgo y por las que hasta la Comisión Europea ha denunciado a España.

Por ello exigimos que esta declaración venga acompañada del cierre de fincas no autorizadas y de un plan adecuado de control de las extracciones en las que sí cuentan con los permisos, reforzando también los recursos humanos destinados a inspecciones y a garantizar el cumplimiento del ordenamiento de la Corona Norte.

“Esperamos que, tras esta declaración, los próximos pasos vayan dirigidos a regular de manera efectiva el uso del agua en el entorno de Doñana, y que la misma no sea una estrategia para acelerar el trasvase, que no vendría más que a redundar en un modelo insostenible y con fecha de caducidad”, ha señalado nuestro coportavoz andaluz, Francisco Soler.

Aprovechamos para volver a reclamar públicamente un modelo alternativo de gestión del recurso agua que venga a sustituir al actual basado en extracciones de pozos ilegales y trasvases. De nuevo la llamada de atención ha tenido que venir de Europa, pese a que muchas organizaciones y grupos ecologistas llevamos años reclamando medidas en este sentido.

Por mucho que digan ahora, ha tenido que ser Europa la que obligue a actuar ante la inacción y el desinterés por nuestro territorio de gobiernos anclados en el desarrollo insostenible; tanto el saliente, que sólo ha maquillado de verde su ausencia de políticas reales en materia de protección de nuestro medio, como el entrante, que parece más preocupado por implantar una nueva burbuja del ladrillo promoviendo trasvases y carreteras para sostener modelos de desarrollo caducos que sólo generan precariedad laboral y deterioro de nuestros recursos. Solo con un cambio de modelo productivo y energético en el entorno seremos capaces de salvar Doñana de las amenazas que la acechan.

La sobrexplotación de acuíferos es una tendencia generalizada en otras muchas zonas de nuestra tierra, que debería estar ya adaptando su modelo a los efectos del cambio climático.

 

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